Porque EEUU libra guerras alrededor del mundo ?

por Paul Craig Roberts, juin 2017

Traduccido por D.-A Rens

Fuente : https://www.counterpunch.org/2017/06/30/washington-has-been-at-war-for-16-years-why/

Durante 16 años EEUU ha estado librando guerras en Oriente Próximo y Africa del Norte gastando miles de millones de dólares,cometiendo crímenes de guerrra inccontables, mandando a millones de refugiados de guerra a Europa. Y mientras tanto, aseguran las autoridades estadounidenses a sus propios ciudadanos que son incapaces de cumplir sus obligaciones relacionadas con la seguridad social y el programa de salud Medicare (asistencia a las personas mayores de 65 años), ni tampoco financiar un servicio nacional de salud pública como lo hacen todos los países civilizados.

Cuenta habida de que, a causa de los enormes costes de estas guerras artificialmente organizadas, no se pueden satisfacer las inmensas necesidades de carácter social se podría creer que el pueblo americano se preguntaría cual es el objeto de estas guerras. Que es lo que con tan enormes expensas se ha logrado. En efecto, se descuidan las necesidades interiores del país mientras que el complejo militar industrial puede enriquecerse con los provechos que dimanan de la guerra.

La falta de curiosidad del pueblo americano, de las medias y del Congreso acerca del objeto de dichas guerras enteramenta fundamentadas en mentiras, así como se ha demuestrado, es extraordinaria. Como se puede explicar, esta conspiración del silencio ? Esta increible falta de interés por tal desperdicio de dinero y de vidas ? Los Americanos parecen en su mayoría vagamente aceptar estas guerras organizadas, como una respuesta del gobierno de EEUU al ataque que se realizó contra las Torres gemelas de Nueva York el día 11 de septiembre de 2001. Sin embargo tal creencia no hace más que añadir al misterio de dicha actitud, dado que ya se sabe que tanto Irak como Libia, Siria, Yemen Afganistán e Irán (aúnque Irán todavía no ha sufrido intervenciones directas, sino amenazas y sanciones) no tienen nada que ver con el atentado del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Pero estos países tienen poblaciones musulmanas y el Regimen de Bush así como las prostitutas medias llegaron a asociar el atentado del 11 de septiembre con los Musulmanes en general.

Si los Americanos y sus « Representantes » en el Congreso hubiesen entendido de que se trataba con estas guerras, se hubiesen levantado por ellos mismos para poner reparos. Ahora bien, déjenme explicarles de que se trata con esta guerra de Washington contra Siria y la que se planea contra Irán :

Existen tres motivos por los que Washington, y no América -puesto que Washington no es América- se ha lanzado en una guerra contra Siria :

El primer motivo tiene que ver con los beneficios del complejo militar industrial de EEUU. El complejo militar industrial es una combinación de potentes intereses privados y gobernamentales, el cual necesista una amenaza para justificar sus enormes presupuestos anuales que superan el PIB de muchos países. Y en efecto, la guerra le da a esta combinación de intereses privados y gobernamentales una justificación a su enorme presupuesto, un presupuesto cuyo peso recae en las espaldas de los contribuyentes americanos cuyos ingresos familiares medios no han aumentado en las últimas décadas, mientras que sus deudas han crecido considerablemente.

El segundo está vinculado con la ideología neoconservadora de la hegemonía mundial de EEUU. Según los políticos neoconservadores, quienes seguramente no son en nada conservadores, la caida del comunismo y del socialismo significa que la historia ha elegido al capitalismo « democrático » -el cual no es ni democrático ni capitalista- como sistema económico, político y social mundial y la responsabilidad de Washington consiste en imponer este americanismo al mundo entero.

Países como Rusia, China, Siria e Irán que rechazan la hegemonía estadounidense,deben ser desestabilizados y destruidos. por encontrarse en el camino hegemónico de EEUU.

La tercera razón se refiere a Israel y a su necesidad de los recursos en agua del sur de Líbano. Dos veces el país hebreo ha enviado a su alardeado ejército a ocupar esta área geográfica de Líbano y dos veces sus soldados han sido expulsados de allí por tropas de Hizbulá, una milicia apoyada por Siria e Irán. Para decirlo francamente, Israel se sirve de América para eliminar a los gobiernos de Siria e Irán que aportan una ayuda militar y económica a Hizbulah. Si los Americanos pueden eliminar a los proveedores de Hizbulah, el ejército israelí podrá apropriarse del Sur de Líbano, exactamente como sse ha apropriado Palestina y varias partes de Siria.

He aquí los hechos : Hace 16 años ya que por su despreocupación la población americana ha permitido a un gobierno corrupto de Washington que dilapide trillones de dólares que sin embargo necesita su país y que en vez de esto han sido gastados en favor del complejo militar industrial, el cual obra en parte al servicio de la ideología neoconservadora que trabaja a instaurar la hegemonía mundial de los EEUU y al fin y al cabo al servicio de Israel.

Evidentemente la democracia americana es fraudulenta. Sirve a todo el mundo menos a los ciudadanos americanos. Cuales son entonces las probables consecuencias de este comportamiento que consiste por parte del gobierno estadounidense en servir intereses que no son los de su país ? En el mejor de los casos conducirá a la pobreza del 99 % de sus ciudadanos, y en el peor acabará provocando un armagedón nuclear.

Trabajando Washingtron al servicio del complejo militar industrial, de la ideología neoconservadora y de Israel, ignora completamente unos hechos abrumadores : El interés que tiene Israel en derribar a Siria e Irán es totalmente incompatible con el interés de Rusia en evitar que el jihadismo invada la Federación de Rusia y Central Asia. Mientras tanto, Israel ha inducido a los EEUU a que entren en un conflicto militar directo con Rusia.

Y los intereses económicos del complejo militar industrial americano que consisten en rodear a Rusia con bases de misiles son incompatibles con la soberanía de Rusia, así como el hecho por los neoconservadores de hacer hincapié en la hegemonía mundial de EEUU.

No controla a Washington el Presidente Trump, sino que Washington está controlado por el complejo militar industrial (Véase en Youtube la descripción que hizo el Presidente Eisenhower de la amenaza que constituye para la democracia estadounidense este complejo), por el lobby israelí y por los neoconservadores. Estos tres grupos de intereses organizados han comprado de modo preferente al pueblo americano, el cual queda impotente y no implicado en las decisiones que a su porvenir atañen.

Todos los Representantes en el Congreso, incluido los Senadores de EEUU, que hicieron frente a Israel perdieron la campaña relativa a su reelección. Es por esto por lo que cuando Israel desea algo, las dos Cámaras del Congreso lo aceptan por unanimidad.

Como lo ha publicamente declarado el Almirante Tom Moorer, Jefe de las operaciones navales y Presidente del Joint Chiefs of Staff : « ningún Presidente americano puede oponerse a Israel ». Israel obtiene lo que quiere, cualesquiera que sean las consecuencias para EEUU. El Al. Moorer tenía razón. Los EEUU le dan cada año a Israel bastante dinero para comprar a nuestro gobierno. E Israel compra entonces a nuestro gobierno. El gobierno americano le debe más a Israel que al pueblo americano. Los votos de la Cámara de Representantes y del Senado lo demuestran.

Washington que es incapaz de resistirle al minúsculo Israel, se imagina que puede intimidar a Rusia y China. Que Washington siga provocando a Rusia y China constituye un signo de locura. En vez de actuar con inteligencia, vemos una actitud llena de orgullo y arrogancia y esto es prueba de estupidez.

Lo que más que todo necesitan en Occidente el Planeta Tierra y los seres que en ella viven, son líderes inteligentes que tengan una conciencia moral, que respeten la verdad y que esten capaces de entender cuales son los límites de su poder.

Pero el Mundo occidental no tiene semejantes personas.

Paul Craig Roberts es un ex- Secretario adjunto del « US Treasury » (Tesoro de EEUU) y Editor asociado del Wall Street Journal. El libro de P.C. Roberts « How the Econony was lost » es actualmente disponible en edición electrónica de Counter Punch. Su último libro se titula : « The Neoconservative Threat to World Order.

Washington Has Been At War For 16 Years : Why ?

by Paul Craig Roberts
June30, 2017
Source : https://www.counterpunch.org/2017/06/30/washington-has-been-at-war-for-16-years-why/

For sixteen years the US has been at war in the Middle East and North Africa, running up trillions of dollars in expenses, committing untold war crimes, and sending millions of war refugees to burden Europe, while simultaneously claiming that Washington cannot afford its Social Security and Medicare obligations or to fund a national health service like every civilized country has.
Considering the enormous social needs that cannot be met because of the massive cost of these orchestrated wars, one would think that the American people would be asking questions about the purpose of these wars. What is being achieved at such enormous costs? Domestic needs are neglected so that the military/security complex can grow fat on war profits.
The lack of curiousity on the part of the American people, the media, and Congress about the purpose of these wars, which have been proven to be based entirely on lies, is extraordinary.  What explains this conspiracy of silence, this amazing disinterest in the squandering of money and lives?
Most Americans seem to vaguely accept these orchestrated wars as the government’s response to 9/11.  This adds to the mystery as it is a fact that Iraq, Libya, Syria, Yemen, Afghanistan, and Iran (Iran not yet attacked except with threats and sanctions) had nothing to do with 9/11.  But these countries have Muslim populations, and the Bush regime and presstitute media succeeded in associating 9/11 with Muslims in general.
Perhaps if Americans and their “representatives” in Congress understood what the wars are about, they would rouse themselves to make objections. So, I will tell you what Washington’s war on Syria and Washington’s intended war on Iran are about.  Ready?
There are three reasons for Washington’s war, not America’s war as Washington is not America, on Syria.  The first reason has to do with the profits of the military/security complex.
The military/security complex is a combination of powerful private and governmental interests that need a threat to justify an annual budget that exceeds the GDP of many countries. War gives this combination of private and governmental interests a justification for its massive budget, a budget whose burden falls on American taxpayers whose real median family income has not risen for a couple of decades while their debt burden to support their living standard has risen.
The second reason has to do with the Neoconservative ideology of American world hegemony. According to the Neoconservatives, who most certainly are not conservative of any description, the collapse of communism and socialism means that History has chosen “Democratic Capitalism,” which is neither democratic nor capitalist, as the World’s Socio-Economic-Political system and it is Washington’s responsibility to impose Americanism on the entire world.  Countries such as Russia, China, Syria, and Iran, who reject American hegemony must be destabilized and destroyed as they stand in the way of American unilateralism.
The Third reason has to do with Israel’s need for the water resources of Southern Lebanon. Twice Israel has sent the vaunted Israeli Army to occupy Southern Lebanon, and twice the vaunted Israeli Army was driven out by Hezbollah, a militia supported by Syria and Iran.
To be frank, Israel is using America to eliminate the Syrian and Iranian governments that provide military and economic support to Hezbollah. If Hezbollah’s suppliers can be eliminated by the Americans, Israel’s army can steal Southern Lebanon, just as it has stolen Palestine and parts of Syria.
Here are the facts: For 16 years the insouciant American population has permitted a corrupt government in Washington to squander trillions of dollars needed domestically but instead allocated to the profits of the military/security complex, to the service of the Neoconservative ideology of US world hegemony, and to the service of Israel.
Clearly, American democracy is a fraud.  It serves everyone but Americans.
What is the likely consequence of the US government serving non-American interests?
The best positive outcome is poverty for the 99 percent. The worst outcome is nuclear Armageddon.
Washington’s service to the military/security complex, to the Neoconservative ideology, and to Israel completely neglects over-powering facts.
Israel’s interest to overthrow Syria and Iran is totally inconsistent with Russia’s interest to prevent the import of jihadism into the Russian Federation and Central Asia. Therefore, Israel has put the US into direct military conflict with Russia.
The US military/security complex’s financial interests to surround Russia with missile sites is inconsistent with Russian sovereignty as is the Neoconservatives’ emphasis on US world hegemony.
President Trump does not control Washington. Washington is controlled by the military/security complex (watch on youtube President Eisenhower’s description of the military/security complex as a threat to American democracy), by the Israel Lobby, and by the Neoconservatives. These three organized interest groups have pre-empted the American people, who are powerless and are uninvolved in the decisions about their future.
Every US Representative and US Senator who stood up to Israel was defeated by Israel in their re-election campaign.  This is the reason that when Israel wants something it passes both houses of Congress unanimously.  As Admiral Tom Moorer, Chief of Naval Operations and Chairman of the Joint Chiefs of Staff, said publicly, “No American President can stand up to Israel.” Israel gets what it wants no matter what the consequences are for America.
Adm. Moorer was right. The US gives Israel every year enough money to purchase our government.  And Israel does purchase our government. The US government is far more accountable to Israel than to the American people. The votes of the House and Senate prove this.
Unable to stand up to tiny Israel, Washington thinks it can buffalo Russia and China. For Washington to continue to provoke Russia and China is a sign of insanity.  In the place of intelligence we see hubris and arrogance, the hallmarks of fools.
What Planet Earth, and the creatures thereon, need more than anything is leaders in the West who are intelligent, who have a moral conscience, who respect truth, and who are capable of understanding the limits to their power.
But the Western World has no such people.
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Paul Craig Roberts is a former Assistant Secretary of the US Treasury and Associate Editor of the Wall Street Journal. Roberts’ How the Economy Was Lost is now available from CounterPunch in electronic format. His latest book is The Neoconservative Threat to World Order.

Washington : seize ans de guerre. Pourquoi ?

par Paul Craig Roberts
30 juin 2017
Source : Le sakerfrancophone hervek@yandex.com
Source originaire : CounterPunch

Depuis seize ans, les États-Unis ont été en guerre au Moyen-Orient et en Afrique du Nord, dépensant des milliards de dollars, commettant des crimes de guerre incalculables et envoyant des millions de réfugiés de guerre en Europe, tout en affirmant que Washington ne pouvait pas assurer ses obligations de sécurité sociale et de Medicare [soins aux personnes de plus de 65 ans], ni financer un service national de santé comme tous les pays civilisés.

Compte tenu des énormes besoins sociaux qui ne peuvent être satisfaits en raison du coût massif de ces guerres orchestrées, on pourrait penser que le peuple américain se poserait des questions sur le but de ces guerres. Qu’est-ce-qui est accompli avec ces énormes dépenses ? Les besoins intérieurs sont négligés de sorte que le complexe militaro-sécuritaire peut s’engraisser avec les profits de la guerre.
Le manque de curiosité de la part du peuple américain, des médias et du Congrès sur le but de ces guerres, qui ont été fondées entièrement sur le mensonge, est extraordinaire. Qu’est-ce qui explique cette conspiration de silence, ce désintérêt incroyable pour le gaspillage d’argent et de vies ?
La plupart des Américains semblent accepter vaguement ces guerres orchestrées comme la réponse du gouvernement au 11 septembre. Cela s’ajoute au mystère car c’est un fait que l’Irak, la Libye, la Syrie, le Yémen, l’Afghanistan et l’Iran (l’Iran n’a pas encore été attaqué, sauf avec des menaces et des sanctions) n’ont rien à voir avec le 11 septembre. Mais ces pays ont des populations musulmanes, et le régime de Bush et les médias prostitués ont réussi à associer le 11 septembre avec les musulmans en général.
Peut-être que si les Américains et leurs « représentants » au Congrès avaient compris de quoi il s’agit avec ces guerres, ils se lèveraient d’eux-mêmes pour faire des objections. Alors, je vais vous dire de quoi il retourne avec la guerre de Washington contre la Syrie et la guerre prévue contre l’Iran. Prêt ?
Il y a trois raisons pour la guerre de Washington, et non la guerre des États-Unis – car Washington n’est pas l’Amérique – en Syrie. La première raison tient aux profits du complexe militaro-sécuritaire. Ce dernier est une combinaison de puissants intérêts privés et gouvernementaux qui nécessitent une menace pour justifier un budget annuel qui dépasse le PIB de nombreux pays. La guerre confère à cette combinaison d’intérêts privés et gouvernementaux une justification pour son budget massif, un budget dont le fardeau incombe aux contribuables américains dont le revenu médian réel par famille n’a pas augmenté depuis quelques décennies, alors que la charge de leurs dettes pour soutenir leur niveau de vie a augmenté.
La deuxième raison a trait à l’idéologie néoconservatrice cherchant  l’hégémonie mondiale américaine. Selon les néoconservateurs, qui ne sont certainement pas conservateurs en quoi que ce soit, l’effondrement du communisme et du socialisme signifie que l’Histoire a choisi le « capitalisme démocratique », qui n’est ni démocratique ni capitaliste, en tant que système socio-économico-politique mondial et c’est la responsabilité de Washington d’imposer l’américanisme au monde entier. Des pays comme la Russie, la Chine, la Syrie et l’Iran, qui rejettent l’hégémonie américaine, doivent être déstabilisés et détruits, car ils sont un obstacle à l’unilatéralisme américain.
La troisième raison se rapporte aux ressources en eau du sud du Liban dont Israël a besoin. Deux fois, Israël a envoyé l’armée israélienne, tant vantée, pour occuper le sud du Liban, et le Hezbollah, une milice soutenue par la Syrie et l’Iran, a expulsé par deux fois cette armée israélienne tant renommée.
Pour être direct, Israël utilise l’Amérique pour éliminer les gouvernements syrien et iranien qui fournissent un soutien militaire et économique au Hezbollah. Si les Américains peuvent éliminer les soutiens du Hezbollah, l’armée israélienne peut voler le sud du Liban, tout comme elle a volé la Palestine et certaines parties de la Syrie. Voici les faits : depuis seize ans, la population américaine insouciante a permis à un gouvernement corrompu à Washington de gaspiller des milliards de dollars nécessaires au pays au bénéfice du complexe militaro-sécuritaire, au service de l’idéologie néoconservatrice cherchant l’hégémonie mondiale des États-Unis, et pour finir au service d’Israël.
De toute évidence, la démocratie américaine est frauduleuse. Elle sert tout le monde, sauf les Américains.
Quelle est la conséquence probable du fait que le gouvernement américain serve des intérêts non américains ?
La meilleure conséquence effective est la pauvreté pour les 99 pour cent. La pire est l’Armageddon nucléaire.
Les services rendus par Washington au complexe militaro-sécuritaire, à l’idéologie néoconservatrice et à Israël négligent complètement des faits collatéraux surpuissants.
L’intérêt d’Israël au renversement de la Syrie et de l’Iran est totalement incompatible avec l’intérêt de la Russie qui veut empêcher l’importation du djihadisme dans la Fédération de Russie et en Asie centrale. Par conséquent, Israël a mis les États-Unis en conflit militaire direct avec la Russie.
Les intérêts financiers du complexe militaro-sécuritaire américain consistant à encercler la Russie avec des sites de missiles sont incompatibles avec la souveraineté de la Russie, tout comme l’accent mis par les néoconservateurs sur l’hégémonie mondiale des États-Unis. Le président Trump ne contrôle pas Washington. Washington est contrôlé par le complexe (regardez sur Youtube la description faite par le président Eisenhower de la menace représentée par le complexe pour la démocratie américaine), par le lobby israélien et par les néoconservateurs. Ces trois groupes d’intérêts organisés ont préempté le peuple américain, qui est impuissant et non impliqué dans les décisions concernant son avenir.
Tous les représentants et sénateurs des États-Unis qui ont tenu tête à Israël ont été battus dans leur campagne de réélection. C’est la raison pour laquelle, quand Israël veut quelque chose, cela passe dans les deux chambres du Congrès à l’unanimité. Comme l’amiral Tom Moorer, chef des opérations navales et président du Joint Chiefs of Staff, l’a déclaré publiquement : « Aucun président américain ne peut s’opposer à Israël. » Israël obtient ce qu’il veut, peu importent les conséquences pour l’Amérique. Adm. Moorer avait raison. Les États-Unis donnent à Israël chaque année suffisamment d’argent pour acheter notre gouvernement. Et Israël achète notre gouvernement. Le gouvernement américain est beaucoup plus redevable envers Israël qu’envers le peuple américain. Les votes de la Chambre et du Sénat le prouvent.
Incapable de résister au minuscule Israël, Washington pense qu’il peut intimider la Russie et la Chine. Le fait, pour Washington de continuer à provoquer la Russie et la Chine est un signe de folie. À la place de l’intelligence, nous voyons l’orgueil et l’arrogance, la marque des imbéciles.
Ce dont la planète Terre et ses créatures ont besoin plus que tout, ce sont des dirigeants en Occident qui soient intelligents, qui aient une conscience morale, qui respectent la vérité et soient capables de comprendre les limites de leur pouvoir.
Mais le monde occidental n’a pas ce genre de personne.

 

Traduit par jj, relu par Catherine pour le Saker Francophone

Qatarstrophes en série

par Benito Perez
Editorial de Le Courrier des 7-9 juillet 2017

C’est une histoire de grenouilles qui se voyaient aussi grosses qu’un chameau. Depuis un mois, le torchon brûle entre le Qatar et l’Arabie saoudite et quelques autres pays arabes qui soumettent l’ambitieux petit émirat gazier à un embargo inédit. Mercredi, les espoirs d’un armistice se sont envolés, avec le refus de Doha de se plier à la tutelle de ses voisins. Le conflit, entre les deux principaux sponsors de l’islamisme, ferait presque sourire, s’il ne soulignait pas l’instabilité croissante d’une région, où les conflits se multiplient depuis l’aventure insensée de George W. Bush contre l’Irak.

Avec ses gigantesques réserves gazières, le minuscule Qatar s’est rêvé durant deux décennies en puissance régionale. Pour le meilleur – comme les débuts de la chaîne Al-Jazeera, qui fit souler un vent frais sur les médias arabes – mais aussi pour le pire, lorsqu’il contri- bua à transformer le Printemps arabe en champ de bataille géopolitique.
En Libye puis en Syrie, l’émir Hamad ben Khalifa s’est voulu défaiseur de rois, envoyant ses forces spéciales dès le printemps 2011. Retournant les tribus à coups de pétrodollars ou parrainant les milices qui plongeront ces pays dans la guerre et le chaos. Ou encore – péché véniel – en arrosant les partis islamistes, à Tunis et au Caire.
La plus grande retenue, depuis 2013, du nouvel émir Tamim ben Hamad n’y changera rien. Avec la chute des Frères musulmans égyptiens, l’affaiblissement d’Ennahdha en Tunisie, le chaos libyen et le maintien de Bachar al-Assad, le retour de manivelle était inévitable.
D’autant que l’Arabie saoudite et sa politique de conquête wahhabite du monde musulman ne se portent guère mieux. Au moment où les cours du brut plombent ses finances, Ryad est enlisé au Bahreïn et surtout au Yémen. Deux interventions mal maîtrisées mettant en lumière les limites d’une puissance régionale aux pieds d’argile, dictature paranoïaque obnubilée par sa haine de la minorité chiite et de l’Iran.
En pleine bataille dynastique, le régime avait besoin de montrer les dents. L’entrée en jeu de Donald Trump, sensible à l’influence du capital saoudien aux USA, lui en a donné l’occasion. Car après avoir critiqué l’interventionnisme d’Obama, le républicain joue à son tour la carte de l’ennemi extérieur, apprenti sorcier dans la poudrière du Moyen-Orient. Digne héritier de «W», autre grenouille qui s’imaginait, elle aussi, dans le rôle du chameau dominant. Les peuples de la région en paient encore le prix.

Bruxelles 2017 : Un Sommet de l’OTAN très menaçant pour la paix mondiale

Source : Alerte OTAN, No 65, 2e trimestre 2017

Le Sommet Otan réuni le 25 mai à Bruxelles a duré moins d’une journée, il n’en a pas moins adopté des résolutions très belliqueuses et affirmé son but de l’extension mondiale de la guerre et d’un accroissement important de ses moyens militaires. Le nouveau président américain Donald Trump y a donné la preuve de la pérennité de la politique guerrière de l’impérialisme.

On a pu y constater également que la défense des intérêts vitaux communs des Etats occidentaux est plus forte que leurs divergences et la concurrence intercapitaliste. C’est cela que symbolisait l’inauguration des nouveaux et monstrueux bâtiments du siège de l’Otan à Bruxelles. Une augmentation accélérée des dépenses militaires est adoptée par tous les Etats membres qui s’engagent aussi à consacrer une grande part de l’activité économique à l’économie de guerre.

 

L’Otan s’est engagée intégralement dans la « Coalition Globale pour vaincre Daech ». Ainsi, sous le couvert de « lutte contre le terrorisme » l’Otan cherche à ré-intervenir en Libye, et décide de ré-envoyer des milliers de troupes en Afghanistan.

Le Sommet de l’Otan de Bruxelles a entériné une nouvelle adhésion, celle du Montenegro, et invité l’Ukraine à sa réunion express: le but clairement déclaré est de compléter l’encerclement de la Russie, depuis la Mer Baltique jusqu’à la Mer Noire et de la forcer à une nouvelle course aux armements . A présent, ce sont les ministres de la Défense de l’Alliance Atlantique qui se réunissent pour mettre rapidement en œuvre toutes ces décisions et, en particulier, rencontrer la « ministre de la Défense » de l’Union Européenne afin de mieux coordonner les efforts militaires et les cibles à atteindre ensemble, car le nouveau « concept stratégique pour la sécurité et la défense de l’UE » se veut complémentaire de celui de l’Otan.

 

Les mouvements de paix internationaux ont saisi l’occasion de ce sommet, pour dénoncer les politiques de guerre de l’Alliance atlantique, pour rassembler leurs forces et progresser dans la construction d’un front unique international contre les guerres de l’Otan. Dans ce numéro de Alerte Otan, nous commençons la publication des interventions et des débats qui se sont tenus lors de la Conférence du Contre-Sommet International.

 

Une guerre majeure au Moyen-Orient est désormais plus probable que jamais

Shahir Shahidsaless

28 juin 2017

Source : http://arretsurinfo.ch/une-guerre-majeure-au-moyen-orient-est-desormais-plus-probable-que-jamais/

Source originaire : http://www.middleeasteye.net/fr/opinions/une-guerre-majeure-au-moyen-orient-est-d-sormais-plus-probable-que-jamais-754289859?hash=21938f91-6bb4-43ab-8e45-0bdd77f15512&utm_medium=social&utm_source=facebook

 

La confrontation croissante entre les États-Unis et la Russie dans l’est de la Syrie, à laquelle s’ajoute l’escalade des tensions entre l’Arabie saoudite et l’Iran, pourrait déborder et se transformer en conflit

La situation en Syrie et dans la région du golfe Persique menace de dégénérer en un conflit régional et peut-être même mondial.

Suite à l’épisode de l’avion militaire syrien abattu par un avion de chasse de l’US Navy le 18 juin, les tensions entre les États-Unis et la Russie se sont considérablement intensifiées.

En réponse, le ministère russe de la Défense a publié une déclaration dans laquelle il a averti qu’il traquerait comme des cibles les avions et les drones de la coalition internationale trouvés en mission à l’ouest de l’Euphrate. Les Russes ont également suspendu brusquement une ligne directe établie avec Washington dans le but d’éviter les collisions entre les forces russes et américaines en Syrie, bien que les responsables américains aient déclaré depuis que la ligne directe était toujours utilisée.

En l’absence de collaboration entre les États-Unis et la Russie et dans un environnement hostile entre les deux puissances, le Moyen-Orient pourrait sombrer dans un véritable enfer

Le 19 juin, un avion de reconnaissance américain a été intercepté par un chasseur russe au-dessus de la mer Baltique. Selon des responsables américains du Commandement des forces des États-Unis en Europe, les deux avions ne se trouvaient qu’à quelques dizaines de centimètres de distance à certains moments.

Lors d’un autre incident potentiellement dangereux, le 21 juin, un avion de guerre de l’OTAN s’est approché de l’avion russe qui transportait le ministre de la Défense Sergueï Choïgou au-dessus la mer Baltique. Un chasseur d’escorte Su-27 russe est apparu et a incliné ses ailes pour montrer ses armes, suite à quoi l’avion intrus de l’OTAN s’est éloigné.

La veille, le 20 juin, un chasseur américain avait abattu un drone de fabrication iranienne dans le ciel syrien.

À la suite de l’évolution récente des relations entre les États-Unis et l’Iran, les tirs contre l’avion de guerre syrien et le drone iranien ont considérablement accru les tensions entre les États-Unis et l’Iran, des tensions susceptibles d’engendrer un conflit plus large.

Une guerre des mots

La rhétorique des dirigeants américains et iraniens est également montée d’un cran. Tout d’abord, le 14 juin, le secrétaire d’État américain Rex Tillerson a appelé à un changement de régime en Iran. Il a déclaré à la Commission des relations extérieures de la Chambre des représentants que l’Iran déstabilisait la région et il a promis que les États-Unis soutiendraient « ces éléments au sein de la République islamique qui provoqueraient une transition gouvernementale pacifique ».

En réponse, le dirigeant iranien, l’ayatollah Ali Khamenei, a fustigé le gouvernement américain dans un discours enflammé : « Les dirigeants américains ne connaissent pas la nation iranienne […] Les nouveaux dirigeants de la Maison-Blanche sont comme des hooligans naissants qui font peur aux gens en brandissant leur couteau jusqu’à ce que quelqu’un les frappe au visage et les remette à leur place. »

Se référant à la déclaration de Tillerson, Khamenei a noté : « Ils disent qu’ils veulent changer l’establishment de la République islamique. Eh bien, à quel moment ne l’avez-vous pas voulu ? Vous l’avez toujours voulu et vous avez toujours échoué et mordu la poussière ; et ce sera comme cela à partir de maintenant. »

« Chaque fois que nous avons de multiples forces armées travaillant sur le même champ de bataille sans désescalade, il existe un danger de voir les choses échapper à tout contrôle »

– Douglas E. Lute, général américain à la retraite

Il y a aussi un nouveau front, entre les intermédiaires iraniens et russes en Syrie d’un côté et les États-Unis et leurs forces alliées de l’autre, portant sur le contrôle du sud-est de la Syrie, une zone proche de la frontière irakienne où se situe la route principale entre Damas et Bagdad. Cet itinéraire est d’une importance stratégique pour l’Iran dans la mesure où il relie la Syrie à l’Irak mais aussi à l’Iran, plus à l’est. Le contrôle de cette route permettrait à Téhéran de se connecter à son principal allié dans la région, le Hezbollah libanais, via la Syrie.

Les Américains ont l’intention de prendre le contrôle de l’est de la Syrie puisque, comme l’a expliqué le New York Times, « les questions qui seront vraiment en jeu [après la défaite de l’État islamique] seront encore plus importantes. Le gouvernement syrien rétablira-t-il son contrôle sur le pays jusqu’à ses frontières orientales ? Le désert à cheval sur la frontière syro-irakienne restera-t-il un no man’s land prêt à finir sous le contrôle de milices ? Autrement, qui dominera cette zone ? Des forces alignées avec l’Iran, la Russie ou les États-Unis ? Quelles factions syriennes exerceront le plus d’influence ? »

Le New York Times note qu’« avec toutes ces forces sur une trajectoire de collision, plusieurs escalades récentes ont soulevé des craintes quant à une confrontation directe entre les États-Unis et l’Iran ou même la Russie ».

Cette situation mène tout droit à la guerre. Selon Douglas E. Lute, général trois étoiles à la retraite qui était le représentant américain à l’OTAN jusqu’en janvier, « chaque fois que nous avons de multiples forces armées travaillant sur le même champ de bataille sans désescalade, il existe un danger de voir les choses échapper à tout contrôle. […] Les incidents tactiques sur le terrain ou dans l’air au-dessus de la Syrie peuvent être mal interprétés et entraîner des erreurs de calcul. » Comme le soutient un expert en relations internationales, « des guerres peuvent se produire sans erreur de perception, mais cela est rare ».

 

Le discours de guerre du prince héritier

Ce qui aggrave la situation, c’est l’hostilité toujours croissante entre l’Iran et l’Arabie saoudite. Le 7 juin, des terroristes ont lancé des attaques contre le parlement iranien et le mausolée de l’ancien guide suprême du pays, l’ayatollah Rouhollah Khomeini, suite à des menaces explicites prononcées début mai par le prince saoudien Mohammed ben Salmane.

« Nous n’attendrons pas que les combats arrivent en Arabie saoudite. Nous ferons plutôt en sorte que la bataille soit dans leur camp, en Iran », a déclaré Mohammed ben Salmane. Les responsables du gouvernement iranien, leur dirigeant en tête, n’ont pas exprimé de doute quant au fait que les Saoudiens étaient à l’origine des attentats terroristes.

Le 9 juin 2017, des funérailles sont organisées en l’honneur des victimes des attentats du 7 juin à Téhéran (AFP)

Mohammed ben Salmane est l’architecte de la nouvelle politique étrangère saoudienne ouvertement agressive envers Téhéran. Le 21 juin, il a été nommé nouveau prince héritier d’Arabie saoudite, ce qui le place en première position dans l’ordre de succession au trône. Ce novice de la politique, qui fêtera ses 32 ans en août, mène la barque de la politique étrangère du royaume. Il conservera son poste de ministre de la Défense et supervisera les réformes économiques saoudiennes, notamment dans le secteur pétrolier.

Alors que les Israéliens ont salué cette nomination, parlant de « bonne nouvelle pour Israël et les États-Unis », Daniel B. Shapiro, ancien ambassadeur des États-Unis en Israël, l’a jugée « dangereuse » par rapport à l’Iran. La nomination de Mohammed ben Salmane au poste de prince héritier renforce encore plus la probabilité d’un conflit irano-saoudien.

Mohammed ben Salmane est l’architecte de la nouvelle politique étrangère saoudienne ouvertement agressive envers Téhéran

La liste des conditions présentées au Qatar le 23 juin afin de lever les sanctions imposées par le bloc dirigé par l’Arabie saoudite offre au monde extérieur un premier aperçu de la politique étrangère dangereuse du dirigeant de facto nouvellement élu de l’Arabie saoudite.

Selon Associated Press, la liste énonce treize conditions, dont la fermeture du diffuseur Al Jazeera financé par le Qatar et d’une base militaire turque, ainsi que la restriction de toutes les relations diplomatiques avec l’Iran.

De nombreux observateurs soutiennent que la réduction des liens avec l’Iran est un point essentiel de la liste. Ces exigences constituent une violation complète des normes internationales, en premier lieu de la souveraineté des États. Des demandes de cette nature n’ont même pas été imposées au dictateur irakien Saddam Hussein après la défaite de l’Irak lors de la guerre du Golfe en 1991.

La promesse oubliée de Trump

Dans ce contexte périlleux, aucune partie n’affiche une intention d’apaiser les tensions, en particulier les deux superpuissances nucléaires. Au cours de la campagne électorale de Donald Trump, le candidat républicain a fait naître l’espoir d’une recherche par les États-Unis d’une coopération avec Moscou sur des questions d’ordre mondial.

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Beaucoup espéraient la formation d’une alliance entre les deux puissances pour déloger l’État islamique en Syrie et mettre un terme à la catastrophe humanitaire qui se poursuit dans le pays. Avec la coopération entre les États-Unis et la Russie, on espérait voir l’état hobbesien de « guerre de tous contre tous » en Syrie prendre fin et les deux principaux rivaux dans la région, l’Iran et l’Arabie saoudite, se réconcilier.

Lors de sa première conférence de presse après son élection, Trump avait déclaré à plusieurs reprises que ce serait « positif », « bien » et même « génial » si « [son pays pouvait s’]entendre avec la Russie ».

En l’absence de collaboration entre les États-Unis et la Russie et dans un environnement hostile entre les deux puissances, le Moyen-Orient pourrait sombrer dans un véritable enfer à la suite d’une guerre de grande ampleur.

 

– Shahir Shahidsaless est un analyste politique et journaliste indépendant irano-canadien qui écrit sur les affaires intérieures et étrangères de l’Iran, le Moyen-Orient et la politique étrangère américaine dans la région. Il est coauteur de l’ouvrage Iran and the United States: An Insider’s View on the Failed Past and the Road to Peace. Il contribue à plusieurs sites consacrés au Moyen-Orient ainsi qu’au Huffington Post. Il écrit également de façon régulière pour BBC Persian. Vous pouvez le contacter à l’adresse shahir.shahidsaless@gmail.com ou le suivre sur Twitter : @SShahisaless.

Les opinions exprimées dans cet article n’engagent que leur auteur et ne reflètent pas nécessairement la politique éditoriale de Middle East Eye.

Traduit de l’anglais (original) par VECTranslation.

 

Escalade du risque de confrontation entre les États-Unis et la Russie en Syrie

par Bill Van Auken

20 juin 2017

Source : http://arretsurinfo.ch/escalade-du-risque-de-confrontation-entre-les-etats-unis-et-la-russie-en-syrie/

Source originaire : https://www.wsws.org/fr/articles/2017/jui2017/syri-j21.shtml

 

Évoquant le spectre d’un conflit syrien qui évoluerait en une confrontation entre les deux puissances nucléaires majeures du monde, le ministère russe de la défense a émis lundi un avertissement selon lequel il traiterait comme une cible hostile tout avion américain ou allié opérant dans l’ouest de la Syrie, où sont installées les propres forces de Moscou, ainsi que celles du gouvernement.

L’avertissement russe était une réponse à la destruction en vol d’un avion de la force aérienne syrienne dimanche par un avion de chasse de la Marine américaine au-dessus du nord de la Syrie, où les forces de l’armée américaines soutenues par des milices kurdes avancent vers la ville de Raqqa tenue par l’ÉI.

L’incident de dimanche marque la première fois qu’un avion de guerre américain abat un avion syrien sur son propre territoire et représente une escalade majeure dans la guerre de six ans pour le changement de régime, orchestrée par les États-Unis. Le pilote syrien, qu’on a vu descendre en parachute dans une zone contrôlée par l’État islamique (ÉI), manque toujours.

« Dans les régions où la Force aérienne russe effectue des opérations au-dessus de la Syrie, tous les objets volants – y compris les avions et les drones de la coalition internationale – découverts à l’ouest du fleuve Euphrate seront traités comme des cibles aériennes et traqués par les systèmes de défense terrestres ou aériens », a averti le ministère russe de la défense.

Le vice-ministre des Affaires étrangères de Russie, Sergei Ryabkov, a qualifié l’attaque des États-Unis contre l’avion syrien d’« acte d’agression et une violation directe du droit international ».

Moscou a également indiqué qu’il avait coupé un téléphone rouge de « déconflixion » avec le Pentagone, utilisé pour prévenir les affrontements involontaires entre les avions de chasse américains et russes au-dessus de la Syrie.

Washington a émis une série de réponses contradictoires aux avertissements de la Russie. Le président des Chefs d’état-major de l’armée américaine, Joseph Dunford, a déclaré aux médias que le Pentagone œuvrerait « diplomatiquement et militairement dans les prochaines heures pour rétablir la déconflixion ». Quand on lui a demandé s’il était préoccupé pour la sécurité des pilotes américains volant au-dessus de la Syrie après l’avertissement russe, le général a répondu qu’il était confiant que « nos forces ont la capacité de se défendre ».

Lors d’une bizarre conférence de presse à la Maison Blanche lundi où les journalistes ont été empêchés de filmer ou d’enregistrer les réponses à leurs questions, le secrétaire de la Maison Blanche à la presse, Sean Spicer, a déclaré que Washington « fera tout [son] possible pour protéger [ses] intérêts » en Syrie, ajoutant : « Nous conserverons toujours le droit de légitime défense. »

Seule la logique perverse de la poussée impérialiste des États-Unis pour l’hégémonie au Moyen-Orient et dans le monde entier peut expliquer l’invocation de la « légitime défense » pour les actions prises par les forces militaires américaines en abattant un avion volant au-dessus de son propre territoire.

La destruction de l’avion syrien fait suite à une série d’actes d’agression américains contre les forces gouvernementales syriennes. En septembre dernier, les raids aériens menés par les États-Unis ont tué ou blessé jusqu’à 200 soldats syriens dans la province orientale de Deir el-Zour. Alors que le Pentagone a ensuite affirmé que l’attaque était une « erreur regrettable », il fournissait un soutien aérien aux combattants de l’ÉI pour envahir un poste du gouvernement syrien.

Puis, en avril, les États-Unis ont fait pleuvoir 50 missiles de croisière sur la base aérienne al-Shayrat de la Syrie, apparemment en réponse à une prétendue attaque au gaz qui avait toutes les marques d’une provocation de la CIA.

Au cours du mois dernier, le Pentagone a mené trois attaques aériennes distinctes sur des forces pro-gouvernementales qui se seraient approchées d’une base désertique près du passage frontalier syrien d’al-Tanf au sud-est avec l’Irak, où 150 soldats des forces spéciales américaines entraînent les soi-disant « rebelles » pour poursuivre la guerre pour un changement de régime contre le gouvernement à Damas.

À chaque nouvelle attaque, il devient de plus en plus clair que la prétendue campagne anti-ÉI menée par les forces dirigées par les États-Unis est une couverture pour une intervention militaire américaine visant à garantir les objectifs de la guerre qui dure depuis six ans pour obtenir le changement de régime en Syrie, le renversement du gouvernement Assad et l’imposition d’un régime fantoche américain. À cette fin, le Pentagone est déterminé à ce que le territoire arraché à l’ÉI reste sous son contrôle plutôt que sous celui du gouvernement syrien. Les affrontements qui ont mené à la destruction de l’avion syrien sont liés à cette ruée sur les territoires.

La campagne en Syrie fait partie d’une poussée des États-Unis vers la guerre avec l’Iran qui a été expliquée par le président américain Donald Trump lors de son voyage le mois dernier dans les deux principaux ennemis régionaux de Téhéran, l’Arabie Saoudite et Israël. Le tournant de l’administration Trump vers une attitude ouvertement agressive envers Téhéran a permis de déstabiliser davantage toute la région, où la monarchie saoudienne, soutenue par l’Égypte et les Émirats arabes unis, impose un blocus total qui équivaut à une guerre contre le Qatar. Ce dernier pays, abrite le siège du Commandement central avancé des États-Unis, alors qu’il dépend en même temps des recettes provenant d’un énorme champ gazier qu’il partage avec l’Iran.

La menace d’une guerre plus large a été soulignée par une attaque iranienne de missiles dirigée contre des cibles de l’ÉI dans la ville syrienne orientale de Deir el-Zour. Les missiles ont été lancés depuis l’ouest de l’Iran, à environ 595 kilomètres de là, sur le territoire de l’Irak, dont le gouvernement a autorisé l’attaque.

Alors que Téhéran a justifié les frappes des missiles comme des représailles aux attentats terroristes au début de ce mois, revendiqués par l’ÉI, où 18 Iraniens ont été tués et plus de 50 blessés, les autorités iraniennes ont clairement indiqué qu’elles avaient pour but d’envoyer un avertissement plus large.

« Les Saoudiens et les Américains sont en particulier les destinataires de ce message », a déclaré le général Ramazan Sharif, du Corps de la Garde révolutionnaire iranienne. « C’est évident et clair, certains pays réactionnaires de la région, en particulier l’Arabie saoudite, avaient annoncé qu’ils essayaient d’introduire de l’insécurité en Iran ». Téhéran a déclaré que les Saoudiens étaient derrière les attentats terroristes. La Maison-Blanche de Trump, quant à elle, a publié une déclaration accusant essentiellement le gouvernement iranien d’avoir attiré la terreur contre lui-même.

La menace que l’intervention des États-Unis en Syrie puisse éclater en une guerre régionale et même mondiale est exacerbée par le fait que l’administration de Trump cède aux huiles de l’armée américaine pratiquement toutes les décisions concernant les multiples guerres de Washington, de l’Irak et la Syrie à l’Afghanistan et au-delà. Le nombre de soldats impliqués, les règles d’engagement et d’autres politiques essentielles sont fixés par une cabale de généraux en service actif et récemment retraités, y compris le secrétaire de la Défense James Mad Dog (chien enragé) Mattis et le conseiller de Trump à la sécurité nationale, le général H.R. McMaster, ainsi que les commandants sur le terrain.

Des sections de l’armée ont amèrement ressenti le fait que l’administration Obama se soit retirée d’une guerre planifiée contre la Syrie en 2013, alors que face à une hostilité populaire accablante à une autre guerre au Moyen-Orient et à des divisions profondes dans l’establishment de la politique étrangère, Washington s’est limité a un accord négocié par la Russie pour détruire les armes chimiques de la Syrie. Depuis lors, le soutien de la Russie et de l’Iran a permis au gouvernement syrien de repousser les milices islamistes soutenues par la CIA et de reprendre la quasi-totalité des principaux centres de population du pays.

Inverser ces avancées est essentiel pour que les États-Unis affirment sa position dominante sur le Moyen-Orient riche en pétrole. Il ne fait aucun doute qu’il y a des huiles de l’armée des États-Unis qui souhaiteraient une confrontation avec l’Iran et même la Russie pour atteindre cet objectif, quelle que soit la menace d’une guerre plus large et potentiellement catastrophique dans le monde.

Fait significatif, lorsque les journalistes ont demandé au général Dunford lundi qui avait donné l’autorisation à l’armée américaine de mener des actions armées contre le gouvernement de la Syrie, le président des Chefs d’état-major de l’armée américaine a cité la Loi sur l’autorisation de l’utilisation de la force militaire adoptée par le Congrès à la suite des attaques du onze septembre 2001, il y a près de 16 ans.

Il n’y a pas eu de débat, et encore moins de vote, au sein du Congrès des États-Unis autorisant une guerre contre la Syrie. Les démocrates n’ont pas soulevé d’opposition à Trump en donnant toute latitude aux généraux et ont poussé politiquement la campagne de propagande anti-Russie hystérique qui ouvre la voie à la confrontation militaire.