Gobierno invisible: guerra, propaganda. Clinton y Trump

por John Pilger

27 de octubre de 2016

Fuente : Global Research, 9 noviembre de 2016

 

El sobrino de Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, el periodista Edwards Bernays acuñó el término “relaciones públicas” como un eufemismo para definir sus artimañas.

Haciendo gala de sus recursos, en 1929 Bernays convenció a algunas feministas para que promovieran el consumo de cigarrillos fumando en el desfile de Pascua en Nueva York , un comportamiento considerado entonces totalmente descabellado. Logro incitar a Ruth Booth quien proclamó: “¡Mujeres! La lumbre de tu cigarrillo es otra antorcha de la libertad. ! Lucha contra otro tabú del sexismo!”

La influencia de Bernays se extendió mucho más allá de la publicidad. Su mayor éxito fue persuadir a la población estadounidense que para que aceptara la masacre que significó la Primera Guerra Mundial. En privado, reconoció más de una vez, que su metodología de propaganda era “ingeniería del consentimiento” con el fin de “controlar y regir los sentimientos, de acuerdo a nuestra voluntad, sin que las personas se lleguen a enterar”. 

Ésta técnica la describió como “el verdadero poder en nuestra sociedad” y la bautizo como “el gobierno invisible”.

Hoy en día, el gobierno invisible es más potente que nunca y peor aún, es menos comprendido. En mi larga carrera como periodista, nunca había visto como la propaganda manipula con éxito nuestras vidas y se queda sin réplica.

Imagine dos ciudades. Ambos están bajo el asedio de las fuerzas del gobierno. Ambas ciudades están ocupadas por fanáticos, que cometen atrocidades terribles, como la decapitación de personas.

Pero hay una diferencia vital. En un sitio, los periodistas occidentales informan con entusiasmo sobre las batallas y los ataques aéreos, llegando a describir a los soldados del gobierno como liberadores. Mientras la primera página de los medios están llenas de fotografías de heroicos soldados que con una V de la victoria no hay una mínima mención de las bajas civiles.

En la segunda ciudad -en un país vecino- está ocurriendo casi exactamente lo mismo. Las fuerzas del gobierno han puesto cerco a una ciudad controlada por la misma sexta de fanáticos.

La diferencia es que estos fanáticos son compatibles con “nosotros” -el Reino Unido y Estados Unidos- que les proporcionamos las armas. Inclusive estos fanáticos tienen su centro de comunicación y espionaje financiado por una entente entre Estados Unidos y Gran Bretaña.

La diferencia es que los soldados del gobierno que ponen cerco a esta segunda ciudad son los malos, a los que hay que condenar por agredir y bombardear – que es exactamente lo que los buenos soldados hacen en la primera ciudad.

¿Confuso? Realmente no. Este doble estándar básico, es la quinta esencia de la propaganda. Me refiero, por supuesto, al sitio de Mosul por las fuerzas del gobierno de Irak, respaldados por los Estados Unidos y Gran Bretaña y al asedio de Alepo efectuado por las fuerzas del gobierno de Siria, apoyados por Rusia. Un asedio es bueno; el otro es malo.

Lo que rara vez se informa es que ambas ciudades no estarían ocupadas por fanáticos y devastadas por la guerra, si Gran Bretaña y Estados Unidos no hubieran invadido Irak en 2003, una empresa criminal que se puso en marcha con mentiras, sorprendentemente similares a la propaganda que ahora distorsiona nuestra comprensión de la guerra civil en Siria.

Sin la formidable batería de propaganda disfrazada de noticias, el monstruoso ISIS, Al-Qaida, Al-Nusra y el resto de las bandas yihadistas no existirían, y el pueblo de Siria no tendría que estar luchando por sus vidas.

Algunos recordarán que en 2003, los reportajes de la BBC aupaban a un Blair, por lo que finalmente resultó ser uno de los crímenes de guerra de este siglo. Por su parte las cadenas de televisión estadounidenses promovieron con el mismo entusiasmo las falsedades de George W. Bush y de Colin Powell –respaldadas efusivamente por H. Kissinger.

El mismo año, poco después de la invasión, grabe una entrevista en Washington con Charles Lewis, reconocido periodista de investigación estadounidense. Le pregunté, “¿Qué habría ocurrido si los medios del mundo hubieran investigado y denunciado documentadamente aquello que resultó ser solo burda propaganda?”

Respondió que si los periodistas hubiesen hecho su trabajo con seriedad ; “habría habido una oportunidad para la paz y posiblemente no hubiéramos ido a la guerra en Irak”.

Fue una declaración impactante, ratificada por periodistas famosos a los que les hice la misma pregunta ; Dan Rather, de la CBS, David Rose del Observador y otros periodistas de la BBC, que por ahora desean permanecer en el anonimato.

En otras palabras, si los periodistas hacen su trabajo, deberían haber desafiado la propaganda en lugar de amplificarla, y seguramente, hoy en día, cientos de miles de hombres, mujeres y niños estarían vivos y, no habría ISIS ni estaría bajo asedio Alepo o Mosul.

Tampoco se habría producido el atroz atentado del metro en Londres el 7 de julio de 2005. No habrían millones de refugiados muertos o en campamentos miserables.

Como respuesta al ataque terrorista ocurrida en París , el pasado noviembre, el presidente François Hollande envío inmediatamente aviones para bombardear Siria. Como era previsible, sobrevino más terrorismo, producto entre otras cosas de la ostentación de Hollande que declaro “Francia esta en guerra” y “no mostrará piedad”. Que la violencia estatal y la violencia yihadista se retro-alimentan es una verdad que ningún líder político internacional tiene el valor de reconocer.

“Cuando la verdad se sustituye por el silencio”, dijo el disidente soviético Yevtushenko, “el silencio es una mentira.”

El ataque a Irak, el ataque a Libia, el ataque a Siria han ocurrido porque los líderes de estos países no aceptaron ser marionetas de Occidente. El historial de derechos humanos de Saddam o Gadafi no fue relevante. En realidad ellos se negaron a entregar el control de sus países. No obedecieron las ordenes de occidente.

La misma suerte esperaba a Milosevic una vez que se negó a firmar un “acuerdo” que reclamaba prácticamente la ocupación de Serbia y su conversión en una economía de mercado. Su pueblo fue bombardeado, y el fue procesado en La Haya. Un arresto de independencia de este tipo era intolerable.

Tal como WikiLeaks ha revelado, sólo cuando el líder sirio Bashar al-Assad (en 2009) rechazó un oleoducto ,que iba atravesar su país desde Qatar a Europa, fue atacado.

A partir de ese momento, la CIA planeó destruir el gobierno de Siria con los fanáticos jihadistas –que son los mismos fanáticos que ocupan actualmente Mosul y el este de Alepo y que mantienen a su población como rehenes.

¿Por qué esto no es noticia? El ex funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores británico Carne Ross, que fuera responsable de las sanciones contra Irak, me confeso en su momento: “Alimentamos a los periodistas con noticias de inteligencia convenientemente esterilizadas, o bien silenciamos toda información, Así funciona esto”.

La nación cliente de Occidente, la medieval Arabia Saudí -a la que EE.UU y Gran Bretaña vende miles de millones de dólares en armas’- en la actualidad está bombardeando y destruyendo Yemen, un país tan pobre que en el mejor de los casos, la mitad de sus niños están desnutridos.

Busque en YouTube y verá el tipo de bombas masivas -”nuestros” bombas- que los saudíes lanzan contra los pobladores de pobres aldeas de tierra y contra bodas y funerales.

Las explosiones se ven como pequeñas bombas atómicas. Codo a codo con los quienes lanzan las bombas desde Arabia Saudita trabajan oficiales británicos. Este hecho no es noticia, No la encontrara en el noticiero de la noche.

La propaganda más efectiva – para nuestro adhesión- es la que está diseñado por profesionales con alta cultura – Oxford, Cambridge, Harvard, Columbia – y con carreras en la BBC, The Guardian, el New York Times, el Washington Post.

Estas organizaciones periodísticas son conocidas como “medios liberales”. Se nos presentan como tribunas ilustradas, progresistas, acordes con el espíritu moral de esta época. Son antirracistas, feministas y pro-LGBT.

Pero ellos aman la guerra.

Mientras se manifiestan en pro del feminismo, apoyan guerras rapaces que niegan los derechos de un sinnúmero de mujeres, incluido el derecho a la vida.

En 2011, Libia, un estado moderno, fue destruido con el pretexto que Muammar Gaddafi estaba a punto de cometer un genocidio contra su propio pueblo. Esa era la noticia permanente y machacona, Y… no había pruebas. Fue una mentira.

De hecho, Gran Bretaña, Europa y los Estados Unidos querían, lo que les gusta llamar, “un cambio de régimen” en Libia, el mayor productor de petróleo en África. La influencia de Gadafi en ese continente y, sobre todo, su independencia era intolerable.

Así que fue asesinado ,con un cuchillo por su parte trasera, por un comando de fanáticos apadrinados por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Hillary Clinton aplaudió esta espantosa muerte ante las cámaras de televisión, declarando: “Vinimos, vimos, murió!”

La destrucción de Libia fue un triunfo de los medios de comunicación. A medida que sonaban los tambores de guerra, Jonathan Freedland escribió en The Guardian: “Aunque los riesgos son reales, la decisión por la intervención sigue siendo fuerte.”

Intervención – The Guardián utilizó una palabra amable, cuyo significado real, para Libia, era y es muerte y destrucción.

De acuerdo con sus propios registros, la OTAN lanzó 9,700 vuelos de “ataque” contra Libia, de los cuales más de un tercio estaban dirigidos contra objetivos civiles. Estos bombardeos incluyeron misiles con ojivas de uranio.

Mirad las fotografías de los escombros de Misurata y Sirte, o las fosas comunes identificadas por la Cruz Roja. Un informe de UNICEF sobre los niños muertos, dice, “la mayoría de ellos tenía menos de diez años”.

Como consecuencia directa de la “intervención” , Sirte se ha convertido en la capital del ISIS.

Ucrania es otro triunfo de los medios de comunicación. Periódicos liberales respetables como el New York Times, el Washington Post y The Guardian, y emisoras tales como la BBC, NBC, CBS, CNN han jugado un papel crítico en el acondicionamiento de sus espectadores para que acepten una nueva y peligrosa guerra fría.

Han falsificado los acontecimientos en Ucrania, calificándolo como un acto maligno de Rusia cuando, en realidad, el golpe de Estado, en Ucrania en 2014, fue obra de los Estados Unidos, con la ayuda de Alemania y la OTAN.

Esta inversión de la realidad es tan penetrante que la intimidación militar de Washington a Rusia no es noticia; se ahoga detrás de una campaña de difamación y del miedo que vivimos durante la primera guerra fría.

Una vez más, los Ruskies vienen a invadirnos, conducido por otro Stalin, a quien The Economist describe como el diablo.

La supresión de la verdad sobre Ucrania es una de las más completas negaciones informativas de las que puedo recordar. Los fascistas que diseñaron el golpe de estado en Kiev son la misma mala ralea que apoyó la invasión nazi de la Unión Soviética en 1941.

Ante las alarmas sobre el ascenso del fascismo antisemita en Europa, ningún líder occidental menciona a los fascistas en Ucrania -con excepción de Vladimir Putin, pero esto no cuenta.

Muchos de los medios occidentales han trabajado duro para presentar la población de habla rusa de Ucrania como extraños en su propio país, como agentes de Moscú, nunca como ucranianos en busca de una federación dentro de Ucrania y como ciudadanos ucranianos que resisten un golpe de estado -orquestado desde el extranjero- contra un gobierno elegido.

No hay descanso para los hacen sonar los tambores de guerra. Los que incitan a la guerra desde el diario Washington Post, contra Rusia, son los mismos escritores de editoriales que publicaron la mentira que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva.

Para la mayoría de nosotros, la campaña presidencial estadounidense es un espectáculo en los medios de comunicación, en la que Donald Trump es el villano. Pero Trump es odiado por los que tienen el poder en los Estados Unidos por razones que tienen poco que ver con su comportamiento y sus desagradables opiniones.

Para el gobierno invisible en Washington, el impredecible Trump es un obstáculo para el diseño de los Estados Unidos para el siglo 21.

Es decir; mantener la dominación de los Estados Unidos, someter a Rusia, y, si es posible, a China.

Para los militaristas en Washington, el verdadero problema con Trump es que, en sus momentos de lucidez, parece no querer una guerra con Rusia; dice que es necesario hablar con el presidente de Rusia, no luchar contra él; también afirma que quiere hablar con el presidente de China.

En el primer debate con Hillary Clinton, Trump se comprometió a no ser el primero en introducir armas nucleares en un conflicto, dijo: “Yo ciertamente no lo haría primero. Una vez que la alternativa nuclear ocurre, se acabó todo.” Esta declaración no fue noticia.

¿Que quiso decir realmente? ¿Quién lo sabe ? A menudo se contradice a sí mismo. Pero lo que está claro es que Trump es considerado una grave amenaza por el gran aparato de seguridad nacional que gobierna Estados Unidos, independientemente de quién esté en la Casa Blanca.

La CIA lo quiere nockeado. El Pentágono lo quiere derrotado. Los medios de comunicación le quiere en el suelo. Incluso su propio partido lo quiere golpeado. Él es una amenaza para los que dominan del mundo -a diferencia de Hillary Clinton, que no ha dejado ninguna duda que está dispuesta a ir a la guerra, con armas nucleares, contra Rusia y China.

Clinton es lo que la gente intuye, una belicista. De hecho, con sus acciones lo ha demostrado. Como senadora, apoyó el baño de sangre en Irak. Cuando era candidata contra Obama, en 2008, amenazó con “borrar del mapa” a Irán. Como Secretario de Estado, actuó en connivencia ,con los halcones, para destruir los gobiernos de Libia y Honduras y puso en marcha un dispositivo agresivo contra China.

Ahora se ha comprometido a apoyar una zona de exclusión área en Siria –en una provocación directa contra Rusia. Hillary Clinton puede llegar a ser la más presidente más peligrosa de los Estados Unidos en mi vida, una distinción para ella atroz.

Sin una sola prueba, ha acusado a Rusia de apoyar Trump por el pirateo de sus correos electrónicos. Los mensajes de correos electrónicos, dados a conocer por WikiLeaks, relatan lo que Clinton dice en privado a ricos y poderosos, es exactamente lo contrario de lo que dice en público.

Por eso el silenciamiento y las amenazas a Julián Assange son tan importantes. Como editor de WikiLeaks, Assange sabe la verdad. Y permítanme asegurarles que WikiLeaks está funcionando a toda máquina.

Hoy en día, la mayor acumulación de fuerzas encabezadas por Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial está en marcha – en el Cáucaso y en el este de Europa, en la frontera con Rusia, en Asia y en el Pacífico, donde China es el objetivo.

Tenga esto en cuenta cuando el circo presidencial llegue a su fin el 8 de noviembre, si el ganador es Clinton, un coro griego de comentaristas necios va a celebrar su coronación como un gran paso adelante para las mujeres. Ninguno mencionará las víctimas de Clinton: las mujeres de Siria, las mujeres de Irak, las mujeres de Libia.

Ninguno mencionará los ejercicios de defensa civil que se están llevando a cabo en Rusia ante el temor a una guerra . Ninguno recordará a Edward Bernays y las “antorchas de la libertad”.

El portavoz de prensa de George Bush llamó una vez a los medios de comunicación “facilitadores cómplices”. Viniendo de un alto funcionario de una administración cuyas mentiras, facilitadas por periódicos y cadenas de televisión , ha causado tanto sufrimiento, esa descripción es una advertencia de la historia.

En 1946, el fiscal del Tribunal de Núremberg dijo de los medios alemanes: “Antes de cada agresión importante, iniciaron una calculada campaña de prensa para debilitar a sus víctimas y para preparar al pueblo alemán psicológicamente para el ataque con un sistema de propaganda, donde la prensa diaria y la radio eran las armas más importantes”.

John Pilger

Articulo en inglés :

http://www.globalresearch.ca/inside-the-invisible-government-war-propaganda-clinton-and-trump/5553361

Inside the Invisible Government: War, Propaganda, Clinton and Trump27 octobre 2016

Traduzido por Rebelion.org

John Pilger, periodista y cineasta australiano

The original source of this article is Global Research

Copyright © John Pilger, Global Research, 2016

¿Por qué la tercera guerra mundial parece inevitable?

por Paul Craig Roberts

Fuente : El Espía Digital

Extraído de Katehon

Fecha del original ingles

28 diciembre 2015

 

El colapso de la Unión Soviética en 1991 dio a luz a una ideología americana peligrosa llamada neoconservadurismo. La Unión Soviética había ejercido como una limitación a la acción unilateral de Estados Unidos. Con la eliminación de esta restricción para Washington, los neoconservadores proclamaron su agenda de hegemonía mundial. EEUU era ahora la “única superpotencia”, el “Unipower”, que podría actuar sin restricciones en cualquier parte del mundo.

El periodista neoconservador del Washington Post, Charles Krauthammer resumió la “nueva realidad” de la siguiente manera:

“Hemos concentrado un abrumador poder global. Somos los custodios designados por la historia del sistema internacional. Cuando la Unión Soviética cayó, algo nuevo nació, algo completamente nuevo, un mundo unipolar dominado por una única superpotencia sin oposición de ningún rival y con un alcance decisivo en todos los rincones del globo. Este es un nuevo y asombroso desarrollo histórico, algo que no se veía desde la caída de Roma. Ni tan solo Roma puede compararse con lo que Estados Unidos es hoy en día”.

Este poder unipolar asombroso que la historia le ha otorgado a Washington tiene que ser protegido a toda costa. En 1992 el alto funcionario del Pentágono, el subsecretario Paul Wolfowitz, escribió la Doctrina Wolfowitz, que se convirtió en la base de la política exterior de Washington.

La Doctrina Wolfowitz afirma que el “primer objetivo” de la política exterior y militar estadounidense es “evitar el resurgimiento de un nuevo rival, ya sea en el territorio de la antigua Unión Soviética o en otro lugar, que represente una amenaza para el poder de acción unilateral de EEUU, como el que planteaba anteriormente la Unión Soviética”. Esta es una consideración dominante que subyace en la nueva estrategia de defensa regional y que requiere que EEUU se esfuerce para evitar que cualquier potencia hostil domine una región cuyos recursos, bajo un control consolidado, sean suficientes para generar un poder global. (Cabe destacar que un “poder hostil” para EEUU, es cualquier país lo suficientemente fuerte como para tener una política exterior independiente de Washington)

La afirmación unilateral del poder estadounidense comenzó durante el régimen de Clinton, con las intervenciones en Yugoslavia, Serbia, Kosovo, así como con la creación de la zona de exclusión aérea impuesta a Irak. En 1997 los neoconservadores escribieron su “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano”. En 1998, tres años antes del 9/11, los neoconservadores enviaron una carta al presidente Clinton pidiendo un cambio de régimen en Irak y la eliminación de Saddam Hussein del poder. Los neoconservadores expusieron su programa para eliminar siete gobiernos en cinco años (Irak Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán)

Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, son considerados por la gente informada como “el nuevo Pearl Harbor” que los neoconservadores dijeron que era necesario para comenzar sus guerras de conquista en Oriente Medio.

Paul O’Neil, primer Secretario del Tesoro del presidente George W. Bush, declaró públicamente que la agenda de la primera reunión del presidente Bush con su gabinete, fue la invasión de Irak. Esta invasión fue planeada antes del 9/11. Desde el 9/11, Washington ha destruido total o parcialmente ocho países y ahora se enfrenta a Rusia tanto en Siria como en Ucrania.

Rusia no puede permitir que un califato yihadista se establezca en una zona que comprende Siria e Irak, porque sería una base para la exportación de la desestabilización a las zonas musulmanas de la Federación Rusa. El propio Henry Kissinger ha declarado este hecho, y es algo suficientemente claro para cualquier persona con un mínimo de cerebro. Sin embargo, los neoconservadores fanáticos, que han controlado las administraciones Clinton, Bush, y Obama, están tan absortos en su propia arrogancia que empujaron a su títere de Turquía a derribar un avión ruso y derrocaron al gobierno elegido democráticamente en Ucrania que estaba en buenos relaciones con Rusia, sustituyéndolo por un gobierno títere de Estados Unidos.

Con estos antecedentes, podemos entender que la situación de peligro que enfrenta el mundo es el producto de la política arrogante de los neoconservadores norteamericanos y sus ansias de hegemonía mundial. Los errores de juicio y los peligros generados por los conflictos de Siria y Ucrania son a su vez las consecuencias de esta ideología neoconservadora.

Para perpetuar la hegemonía estadounidense, los neoconservadores traicionaron las garantías que dio Washington a Gorbachov de que la OTAN no se movería una pulgada hacia el Este. Los neoconservadores sacaron a los EE.UU. fuera del Tratado ABM, que especificaba que ni los EEUU ni Rusia desarrollaría ni desplegaría misiles antibalísticos. Los neoconservadores de Estados Unidos re-escribieron la doctrina de guerra y elevaron el rol de las armas nucleares, pasando de ejercer de fuerza de represalia ante un posible ataque, a ejercer de primera fuerza de ataque preventivo. Los neoconservadores comenzaron a situar las bases de Misiles Anti Balísticos ABM en las mismísimas fronteras de Rusia, alegando que las bases tenían el propósito de proteger a Europa de los inexistentes misiles balísticos intercontinentales nucleares iraníes.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y la propia Rusia, han sido demonizados por los neoconservadores y por sus títeres en el gobierno estadounidense y en los medios de comunicación. Por ejemplo, Hillary Clinton, candidata a la nominación demócrata a la presidencia, declaró que Putin era “el nuevo Hitler”.

Un ex funcionario de la CIA pidió el asesinato de Putin. Los candidatos presidenciales de ambos partidos compiten para ver quién se muestra más agresivo hacia Rusia y más insultante hacia el presidente Putin.

El efecto que ha causado todo esto, ha sido la destrucción de la confianza entre las potencias nucleares. El gobierno ruso ha aprendido que Washington no respeta las propias leyes de Washington, y mucho menos el derecho internacional, y que no se puede confiar en que Washington mantenga ningún tipo de acuerdo.

Esta falta de confianza, junto con la agresión hacia Rusia vomitada desde Washington y desde los medios de comunicación prostituidos a su servicio y haciéndose eco en las capitales europeas más idiotas, ha establecido las bases para una guerra nuclear.

Puesto que la OTAN (esencialmente los EEUU) no tiene ninguna posibilidad de derrotar a Rusia en una guerra convencional, y mucho menos derrotar a una alianza de Rusia y China, la guerra será nuclear.

Para evitar la guerra, Putin trata de comportarse de forma poco provocativa y discreta en sus respuestas a las provocaciones occidentales. El comportamiento responsable de Putin, sin embargo, es mal interpretado por los neoconservadores, que lo ven como un signo de debilidad y miedo. Los neoconservadores dicen que el presidente Obama debe mantener la presión sobre Rusia, y que así, Rusia cederá. Sin embargo, Putin ha dejado claro que Rusia no va a ceder. Putin ha enviado este mensaje en muchas ocasiones. Por ejemplo, el 28 de septiembre de 2015, en el 70 aniversario de las Naciones Unidas, Putin dijo que Rusia ya no puede tolerar el estado de cosas en el mundo. Dos días más tarde, Putin tomó el mando de la guerra contra el ISIS en Siria.

Los gobiernos europeos, especialmente Alemania y el Reino Unido, son cómplices en el movimiento hacia la guerra nuclear. Estos dos estados vasallos americanos permiten la agresión temeraria de Washington hacia Rusia repitiendo la propaganda de Washington y apoyando las sanciones e intervenciones de Washington en contra de otros países. Mientras Europa siga siendo solo una mera extensión de Washington, la perspectiva de un cataclismo seguirá aumentando.

En estos momentos actuales, la guerra nuclear sólo puede evitarse de dos maneras.

Una vía es que Rusia y China se rindan y acepten la hegemonía de Washington.

La otra opción es que un líder independiente en Alemania, el Reino Unido o Francia esté a la altura de las circunstancias y saque a su país de la OTAN.

Eso significaría el comienzo de una estampida para salir de la OTAN, que es la herramienta primordial que tiene Washington para generar conflicto con Rusia y, por lo tanto, es la fuerza más peligrosa en la tierra para todos los países europeos y pare el mundo entero.

Si la OTAN continúa existiendo, la OTAN, junto con la ideología neoconservadora obsesionada con la hegemonía estadounidense, harán que una guerra nuclear sea inevitable.

*El Dr. Paul Craig Roberts, fue ex secretario adjunto del Tesoro durante la presidencia de Reagan y ex editor del Wall Street Journal

 

Washington lanza su ataque contra los BRICS

por Paul Craig Roberts

Source : Rebelión http://www.rebelion.org/noticia.php?id=212229

 

 

 

 

Después de haber eliminado a la presidenta reformista de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, Washington ahora se dispone a eliminar a la presidenta reformista de Brasil, Dilma Rousseff.

Washington utilizó a un juez federal para ordenar a Argentina sacrificar su programa de restructuración de su deuda externa con el objeto de pagar a los fondos buitres el valor total de los bonos en mora que los fondos buitre habían comprado por unos cuantos centavos de dólar. A estos buitres se los catalogó como “acreedores” que habían otorgado “préstamos” sin tener en cuenta que no se trataba de “acreedores” y que no habían otorgado préstamo alguno. Eran oportunistas a la caza de dinero fácil que fueron utilizados por Washington para deshacerse de un gobierno reformista.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner resistió y, por lo tanto, tenía que irse. Washington inventó la historia de que la presidenta había encubierto un supuesto atentado iraní en Buenos Aires en 1994. Esta fantasía inverosímil, sobre la que no existe ninguna evidencia de participación iraní, fue suministrada por uno de los agentes de Washington a la oficina del fiscal del estado y un dudoso evento ocurrido hace 22 años fue utilizado para sacar a la Kirchner del camino del saqueo estadounidense de Argentina.

En Brasil, Washington ha utilizado insinuaciones de corrupción para conseguir que la presidenta Rousseff sea acusada por la cámara baja. Las evidencias no son necesarias, solo las acusaciones. Todo esto no guarda ninguna diferencia con las “armas nucleares iraníes”, “las armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein; el empleo de “armamento químico” por parte del presidente Assad o como en el caso de la presidenta Rousseff meras insinuaciones. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, señaló que “la presidenta Rousseff no ha sido acusada de nada”. Las oligarquías apoyadas por EEUU están sencillamente utilizando el juicio político para sacar a una presidenta que no pueden derrotar electoralmente.

En resumen, se trata de un movimiento de Washington contra los BRICS. Washington está tratando de poner en el poder político a un partido de derecha que Washington controle con el propósito de poner fin a la creciente relación de Brasil con China y Rusia.

La gran ironía es que el proyecto de ley de juicio político fue presidido por el corrupto presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha, que recientemente fue descubierto que tiene acumulados millones de dólares en cuentas secretas en un banco suizo (quizás pagos recibidos de parte de Washington) y que cometió perjurio cuando negó tener cuentas bancarias en el exterior. SE puede leer esta sórdida historia en http://www.globalresearch.ca/us-complicity-after-vote-to-remove-brazils-president-key-opposition-figure-holds-meetings-in-washington/5521059.

Los “crímenes” de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y de la presidenta Dilma Rousseff son sus esfuerzos para que los gobiernos de Argentina y Brasil representen a los pueblos de Argentina y Brasil y no a sus respectivas oligarquías y a Wall Street. En Washington esto constituye un delito grave ya que Washington utiliza a las oligarquías para controlar a los países de América del Sur. Siempre que los latinoamericanos elijan un gobierno que los represente, Washington derribará al gobierno o asesinará al presidente.

Washington está cerca de poner a Venezuela de nuevo bajo el control de su oligarquía criolla, que es su aliada. Los presidentes de Ecuador y Bolivia también están en la mira. Una de las razones por qué Washington no permitirá a su perrito faldero británico honrar el asilo que Ecuador concedió a Julián Assange, es porque Washington tiene la esperanza de tener a su propio agente como presidente de Ecuador en cuya eventualidad el asilo otorgado a Assange será revocado.

Washington siempre ha bloqueado las reformas en América Latina. Los pueblos latinoamericanos continuarán siendo siervos de EEUU hasta tanto no elijan gobiernos con tan abrumadoras mayorías que estos puedan enviar al exilio a las traidoras oligarquías, cerrar las embajadas norteamericanas y expulsar a todas las corporaciones estadounidenses. Cada país latinoamericano que soporte la presencia norteamericana en su territorio no tiene otro futuro que la servidumbre.

 

Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro de EEUU y editor asociado de The Wall Street Journal.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2119

 

Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por Julio Fucik

 

La despreocupación occidental condena al mundo

No esperen Ustedes vivir mucho tiempo más

Paul Craig Roberts
26.07.2014

traducido en español por Danièle Rens,
7 de Agosto, 2014.

Presentación del autor

Paul CRAIG ROERTS, es un ex Vice-Ministro de Haciendas del Presidente Reagan de los años 1980 así como un ex Redactor-Jefe adjunto del Wall Street Journal, quien luego se ha distanciado de la manera neoliberal de proceder a la desregulación, pero no del liberalismo económico y político.

Se opuso a la política estranjera de Clinton y fué un adversario convencido de la guerra emprendida por George W. Bush contra Irak. Considera que por su política estranjera belicista Clinton, Bush y Obama han trahicionado el contenido fundamentalmente liberal y pacífíco de la Constitución americana de 1787. Y lo expone en su libro How America was lost (Como se ha perdido América), publicado en 2014.

De facto se ha vuelto un disidente de la vida política americana y hasta occidental. Su página internet denuncia los peligros que el hegemonismo, el militarismo y la arrogancia de Washington le hacen correr a la paz mundial (http://www.paulcraigroberts.org) .

Ivo Rens

Los gobiernos europeos y las medias occidentales han puesto el mundo en peligro al aceptar la propaganda y la agresión de Washington contra Rusia. Con sus empedernidas mentiras llegó Washington a diabolizar a Rusia gobernada según ellos por un susodicho nuevo Hitler o un nuevo Stalin, al igual que había conseguido diabolizar a Saddam Hussein en Irak, los Talibanes en Afghanistan, Assad en Syria, Chavez en Vénézuela y tambien los dirigentes de Irán.

A los verdaderos Satanases que son Clinton, Bush y Obama se les percibe como a « personalidades excepcionales e indispensables » fuera de alcance de cualquier diabolización. Sus verdaderos y horribles crímenes pasan inapercibidos mientras se imputan crímenes ficticios a personas y paises ordinarios y reemplazables.

Cuando Washington diaboliza a un dirigente y a un pais, es para suscitar circunstancias que le permitan usar de la fuerza contra este dirigente y este pais.

« Las mentirosas alegaciones relativas a una susodicha agresión rusa llegaron a dar crédito a dicha susodicha agresión al fundamentarse sobre la base de falsos pretextos. Cada día, el Seretario de Estado John Kerry y su asistenta, Mare Hart, afirman cosas falsas, y nunca dan pruebas tangibles de sus alegaciones.

El cuadro queda bosquejado : en el se ven el Senado de EEUU, el Jefe-Comandante de la OTAN y el Presidente de los Estados Mayores conjuntos estadounidenses absortos en la puesta en movimiento de las ruedas de la guerra.

El proyecto de ley senatorial 2277 preve que se ponen en alerta a las fuerzas a las fronteras de Rusia y la promoción de Ucrania al estatuto de « aliada de los Estados Unidos de América del Norte » para permitir a las tropas estadounidenses aportar su ayuda a Ucrania en la guerra contra los « terroristas ». http://un.ua/eng/article/522930.html

Véase tambien : http://www.globalresearch.ca/collapse-of-ukraine-government-prime-minister-yatsenyuk-resigns-amidst-pressures-exerted-by-the-imf/5393168

El Jefe-Comandante de la OTAN, Breedove, está planificando la concentración de materiales militares cerca de la frontera rusa, para que las tropas de EEUUy de la OTAN puedan atacar a Rusia más rapidamente. http://rt.com/news/175292-nato-poland-supply-base/

El Presidente de los Jefes de los Estados-Mayores conjuntos estadoudinenses, el general Martin Dempsey, se está cuidando de preparar a la opinión pública americana a la inminencia de la guerra.

El 24 de julio de este año, el general Dempsey declaró en el Forum Aspen para la seguridad, cenáculo de alto nivel en el que se forma la opinión pública estadounidense, que la agresión de Putín contra Ucrania era comparable a la invasión de Polonia decidida por Stalin en 1939 y que la amenaza rusa no se limitaba a Ucrania, sino que era global. http://www.commondreams.org/news/2014/07/25/gen-dempsey-were-pulling-out-our-cold-war-military-plans-over-ukraine

Cuando el general Dempsey declaró en este mismo Forum que la susodicha pero no averiguada entrada en acción de Rusia en Ucrania constituíya el primer caso desde el año 1939 en el que un pais había deliberadamente empezado a utilizar a sus propios fines sus fuerzacs militares dentro del territorio de otra nación soberana, no se echaron a reir los auditores de dicho general en el Forum Aspen para la seguridad quienes sin embargo eran todos intelectuales. Nadie le preguntó a Dempsey como ses había que calificar lo que Washington había llevado a cabo durante las tres últimas presidencias de Clinton en Serbia, Bush y Obama en Afghanistan, Irak, Somalia, Pakistan y Yemen as’i como Obama en Libya y Syria.

Aqui están los propios términos utilizados por el susodicho general : « Hay un Gobierno ruso que conscientemente ha tomado la decisión de utilizar sus fuerzas militares en el interior de otra nación soberana, con miras a proseguir con sus objetivos. Es la primera vez que esto se produce desde el período de 1939. Obviamente esta preparándose a seguir adelante, no solamente en Europa oriental, sino que en el resto de Europa y hacia los Estados-Unidos tambien».

En Washington están tan hondamente convencidos de que el mundo es su cosa que ni Dempsey, ni sus superiores jerárquicos se dieron cuenta de lo absurdo de esta declaración. Washington y la población estadounidense, sometidos a lavado de cerebros, creen evidente que su « nación excepcional e imprescindible » no esta limitada en sus actuaciones por la soberanía de otros paises.

Washington considera evidente que la ley estadounidense tiene que prevalecer en el estranjero sobre las leyes nacionales vigentes. Preguntenles solamente a Francia o a Suiza, si no es Washington quien decide con cuales insstituciones o sociedades financiarias pueden o no entablar negocios. Pregunte solamente a cualquier pais o entidad del comercio en la imposibilidad de comerciar con Iran si no puede Washington diabolizar y derribar a sus dirigentes e invadirlo, como lo hizo en Irak, Honduras, Libya, Serbia, etc., y si no puede entablar operaciones militares contra individuos en paises estranjeros con los cuales no está en guerra, del mismo modo que lo hizo en Pakistán y Yemen.

Todo esto es posible porque Washington se ha atribuido el privilegio de Israël de considerarse como un « pueblo elegido ». Naturalmente la pérdida de este privilegio no ha impedido a Israël proceder de la misma manera.

Washington ha dado pues el impulso a las ruedas de la guerra.Y en cuanto se las ha impulsado, la velocidad las lleva lejos. Son bien tontos y hasta completamente estúpidos los gobiernos y medias europeos que parecen ignorar la orchestración por Washington de su porvenir , o mejor dicho de su privación de porvenir, a no ser que esto no les importe. Por su despreocupación se condenan a ellos mismos y condenan a toda la humanidad. Alabado sea Dios si el Primer ministro británico o el Presidente francés o la Cancillera alemana no fueron invitados en la Casa blanca o si la insignificancia polaca no recibió su beca de Washington.

Los lectores que no pueden acostumbrarse a problemas sin soluciones reclaman soluciones. Pues, hé aquí la solución :

La única posibilidad de evitar la guerra es que Putin plantee su problema ante las Naciones Unidas. Si Washington ha podido mandar a un hombre como Colin Powell, quien aún sin posibilidad alguna de recurrir a la verdad, a defender con éxito la causa de la guerra contra Irak, Putín, a fortiori, debería ser capaz de hacer prevaler en las Naciones Unidas Putin debería ser capaz de hacer prevaler en Naciones Unidas el expediente obstaculizando la guerra contra Rusia.

Debe de ser fácil poner de relieve el hecho que « el rey anda desnudo ».

Al contrario de Washington, Putín desea aportar las pruebas sobre los verdaderos actores de la crisis en Ucrania. No es dificilhacer constar la verdad relativo al hecho que Washington ha organizado el golpe de Estado que ha derrumbado a un gobierno procedente de elecciones, que apoya la violenta represión de quienes se oponen a dicho golpe de Estado y que se ha hecho la sorda ante las repetidas iniciativas de Rusia para que Kiev y los separatistas arreglen sus litigios por la negociación.

Putín debería explicar al mundo que Washington prosigue sus preparativos militares contra Rusia, con concentraciones militares en las fronteras rusas y llamamientos para que se hagan más concentraciones de este tipo, con el proyecto senatorial S 2277 que tiene todas las trazas de un preparativo a una guerra de los EEUU, con actas de provocación y acusaciones procedentes de generales importantes y de altos funcionarios estadounidenses contra Rusia, y con intentos de aislar a Rusia e infligirle daños económicos y políticos.

Putín debería explicar al mundo que hay un límite a las provocaciones que los Rusos pueden soportar y que Rusia cree correr el peligro de sufrir un ataque nuclear preventivo de Washington.

Putín puede invocar la decisión de Washington de retirarse del Tratado ABM, de construir bases antibalisticas a las fronteras de Rusia y el cambio intervenido en la doctrina militar de EEUU cuyas fuerzas nucleares no tienen más la función de represalias, sino la de ataque preventivo. Estas iniciativas van claramente dirigidas contre Rusia (y contra China – despiertate, China, eres la próxima !) ,

Putín debe explicar claramente que si el mundo sigue tolerando las mentiras y las agresiones de Washington, resultará, no otra guerra desastrosa, sino el fin de los vivos.

Es preciso que los gobiernos del mundo, en particular, los de los vasallos de Washington en Europa, de Canadá, Australia y Japón esten informados de que les incumbe dejar de permitir las agresiones de Washington, a no ser de tener que asumir su responsabilidad en la iniciación de la IIIa Guerra mundial.

Podriamos entoncces alegrarnos al ver la arrogante embajadora de EEUU en las Naciones Unidas, así como el perro faldero británico, levantarse y salir de la sala de deliberaciones. No cabe duda alguna de que Washington se encuentra en la imposibilidad de refutar tales acusaciones.

Hé aqui el texto de la Doctrina Wolfowitz * que rige la política estranjera estadounidense y que condena al planeta Tierra a muerte :

« Nuestro primer objetivo es impedir el renacimiento de un nuevo rival -sea en el territorio de lo que fué la Unión soviética o en cualquier otro sitio- que constituya una amenaza del mismo orden que la que ejercía antaño la Unión soviética. Esta consideración dominante subtiende la nueva estrategía regional de defensa y exige que nos esforcemos impedir a una potencia hostil dominar una región cuyos recursos, debidamente controlados, bastarían para edificar un poder planetario. »

La expresión « potencia hostil » significa : todo pais que no es un vasalle de los Estados Unidos.

La Doctrina Wolfowitz impone a los Estados Unidos, à sus habitantes, a los aliados europeos crédulos de EEUU y a sus pueblos, entrar en guerra con Rusia y China. A no ser que Rusia y China capitulen, el mundo será destruido.

La destrucción del mundo, es lo que, al cubrir las mentiras y agresiones de Washington,

favorecen los gobiernos idiotas de la Unión europea y las medias occidentales a la devoción de Washington

—————–

*  Paul Dundes Wolfowitz ha sido Secretario adjunto a la Defensa entre 2001 y 2005, en el gobierno de George W. Bush.